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24 de febrero 2026

“¡Te amo, Bere!“: fue el último mensaje que un agente de la GN le envió a su novia antes de morir

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Un mensaje de texto con las palabras “Hay problemas. Te amo, Bere” fue la última comunicación que Edwin Ocampo, agente de la Guardia Nacional, logró enviar a su prometida antes de perder la vida el pasado domingo 22 de febrero. El joven oficial, originario de Copainalá, Chiapas, formaba parte del contingente desplegado en Tlajomulco de Zúñiga que participó en la ofensiva final para capturar y abatir a Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Según el testimonio de su pareja, Berenice, el agente presentía el peligro inminente de la misión, enviando su despedida apenas minutos antes de que el enfrentamiento directo en la zona boscosa de Tapalpa interrumpiera definitivamente su comunicación.

Edwin Ocampo representaba a una generación de elementos federales que, pese a los riesgos del servicio, mantenían proyectos de vida fuera de la milicia; su pareja relató que el oficial planeaba retirarse pronto de las fuerzas armadas para regresar a su hogar en Chiapas y emprender un negocio propio.

Su fallecimiento ha conmovido a la opinión pública al poner rostro humano a las estadísticas del operativo, destacando la vulnerabilidad de los efectivos que operan en las zonas de mayor influencia del narcotráfico. La noticia de su deceso fue confirmada personalmente a Berenice por el sargento de su batallón, terminando con horas de angustia en las que las llamadas al celular de Edwin eran remitidas directamente al buzón de voz.

La muerte de este agente se suma a un saldo oficial de 25 elementos de la Guardia Nacional que cayeron en cumplimiento de su deber durante la violenta respuesta del grupo criminal. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, detalló que el operativo detonó 27 agresiones directas contra las autoridades en diversas entidades, resultando en una jornada de extrema tensión que cobró la vida no solo de fuerzas federales, sino también de un custodio, un agente de la Fiscalía estatal y una mujer civil.

En este contexto, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional han emitido mensajes institucionales reconociendo el valor y el sacrificio de quienes, como Edwin, entregaron su vida en la misión de desarticular la cúpula del cartel más poderoso del país.+1

Este martes, el Gobierno de México y la Suprema Corte de Justicia de la Nación rindieron homenajes póstumos a los agentes caídos, guardando minutos de silencio y analizando la posibilidad de colocar la bandera nacional a media asta en señal de luto. Mientras la presidencia de la República evalúa las honras fúnebres oficiales, en comunidades como Copainalá y Loma Bonita se llora la pérdida de hijos y hermanos que no regresarán del frente de batalla.

La historia de Edwin Ocampo permanece como un recordatorio del costo humano detrás de las victorias estratégicas del Estado, subrayando la lealtad de aquellos que, hasta su último suspiro, mantuvieron firme su compromiso con la seguridad nacional y sus vínculos personales.

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