
En una advertencia sin precedentes, el Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano (Fnrcm) y la Asociación Nacional Transportista (Antac) enviaron una carta formal a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, y a Mikel Arriola, titular de la FMF, notificando que sus jornadas de protesta coincidirán con el calendario de la Copa del Mundo 2026. Las organizaciones sentenciaron que el torneo, programado para iniciar el 11 de junio, se desarrollará en un escenario de “mucha convulsión” social y económica en las sedes de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
El choque entre el fútbol y la realidad agrícola
El documento detalla un conflicto logístico y económico crítico: las fechas mundialistas se cruzan directamente con el cierre de las cosechas de maíz, trigo y sorgo. Según los productores, la política de “importación indiscriminada” del gobierno federal ha dejado a los agricultores con excedentes de granos sin mercado, lo que provocará movilizaciones masivas en defensa de la soberanía alimentaria justo cuando los ojos del mundo estén puestos en México.
Los puntos clave de la advertencia incluyen:
- Saturación de granos: La acumulación de cosechas sin precio de garantía generará bloqueos y concentraciones en regiones productoras y rutas de distribución.
- Inseguridad carretera: La Antac denunció que recorrer los caminos de México se ha vuelto una actividad de “alto riesgo”, con decenas de robos diarios y extorsiones por parte del crimen organizado.
- Riesgo logístico: El transporte de mercancías y la movilidad de aficionados podrían verse afectados por las protestas de transportistas que exigen seguridad para trabajar.
Un escenario adverso para la sede mundialista
Las organizaciones lamentaron que México reciba un evento de tal magnitud en condiciones de desesperación para el sector primario. Subrayaron que, aunque la FIFA no tiene la obligación de conocer la situación interna del país, la realidad de los productores y transportistas es de abandono, lo que los obliga a utilizar la vitrina internacional del Mundial para visibilizar sus demandas.
Esta advertencia pone en jaque los planes de movilidad y seguridad de la FMF y las autoridades locales, ya que la combinación de excedentes agrícolas sin mercado y la violencia en las rutas federales perfila un mes de junio de alta tensión social. Hasta el momento, ni la FIFA ni la Federación Mexicana de Fútbol han emitido una postura oficial ante esta misiva que vincula directamente la estabilidad del torneo con la resolución de conflictos agrarios y de transporte.

