
H. Cd. de Chihuahua.- Hace unos días mostramos las pésimas condiciones de la vieja UACH… pero la pregunta inevitable es, ¿y la nueva?
Porque mientras muchos pensaban que los problemas eran en la UACH vieja, la realidad es que las instalaciones de la nueva UACH están incluso peor.
Edificios recientes que ya presentan deterioro, áreas sin mantenimiento y espacios que, lejos de representar modernidad, reflejan abandono y mala planeación.
La promesa era tener un campus digno, funcional y a la altura de la comunidad universitaria. Sin embargo, lo que hoy se observa es una infraestructura que envejeció antes de tiempo.
Y entonces surge la pregunta obligada, si la universidad nueva ya está peor que la vieja… ¿qué pasó con el dinero, la planeación y la supervisión de esas obras? (En Blanco y Negro)
























