
H. Cd de Chihuahua.- En el penal femenil de Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla, custodias denunciaron que la comandante Jessica Avilés habría ordenado iniciar una “cacería” contra internas que no colaboran con un grupo de reclusas de origen colombiano. Según los testimonios, las custodias recibieron la instrucción de obedecer a estas internas, quienes presuntamente controlan extorsiones, agresiones físicas y la venta de drogas dentro del centro penitenciario.
De acuerdo con las denuncias anónimas, las custodias fueron obligadas a retirar pertenencias y mercancías de algunas reclusas, además de expulsarlas de dormitorios si no trabajaban para el grupo que controla estas actividades. También se señala que las internas colombianas comenzaron a cobrar cuotas por permitir actividades como la venta de comida o incluso el acceso a visitas familiares, mientras otras reclusas vigilaban con armas blancas para asegurar el pago.
Las denunciantes afirman que esta situación ha generado temor entre personal y población penitenciaria, ya que quienes se niegan a pagar o colaborar enfrentan golpizas, traslados a dormitorios con mayor violencia o presión para consumir o vender droga. Ante estos hechos, las custodias pidieron la intervención de autoridades de la Ciudad de México y del titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, para investigar las presuntas irregularidades dentro del penal.

