
Ciudad de México. Aureliano Hernández Palacios asumió formalmente la dirección de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) para el periodo 2026-2034, bajo la consigna de que “un México sin corrupción es posible”. Durante su primer mensaje a los trabajadores de la institución, el nuevo Auditor Superior delineó una gestión marcada por la cero tolerancia a la impunidad y la defensa del gasto público, asegurando que su compromiso es exclusivamente con la honestidad y no con intereses particulares o políticos.
El nombramiento de Hernández Palacios, quien previamente se desempeñó como Auditor Especial de Gasto Federalizado, no estuvo exento de polémica debido a su parentesco con Fernando Aureliano Hernández Palacios Mirón, exsecretario particular de la presidenta Claudia Sheinbaum durante su jefatura de Gobierno en la CDMX. Ante las críticas, la mandataria federal enfatizó en días pasados que no intervino en el proceso legislativo, destacando que la designación —realizada el pasado 10 de marzo— contó con el respaldo de las diversas fuerzas políticas en la Cámara de Diputados.
Dentro de su plan de trabajo para los próximos ocho años, Hernández Palacios propuso una política de austeridad que incluye la reducción de salarios para altos funcionarios y la modernización de los mecanismos de fiscalización. Entre sus medidas más innovadoras destaca el impulso a la denuncia ciudadana mediante la habilitación de reportes vía redes sociales, mensajes de WhatsApp y la instalación de módulos en espacios públicos, buscando que la sociedad civil se involucre directamente en la detección de posibles actos de corrupción y el uso adecuado de los recursos de la nación.
(En Blanco y Negro)

