
H. Cd. de Chihuahua.- Si usted es de los que usa el camión para ir a la chamba, vaya guardando un pesito más, porque el aumento a la tarifa del transporte público parece ser un hecho inminente. Los concesionarios han vuelto a la carga con la exigencia de subir el pasaje, argumentando que el costo del diésel y las refacciones los tienen “ahorcados”, por lo que la reunión definitiva para oficializar el nuevo precio está a la vuelta de la esquina, dejando a los usuarios con el temor de que el servicio siga igual de malo pero más caro.
Aunque el gobierno estatal ha tratado de estirar la liga pidiendo que primero mejoren las unidades (que muchas parecen “cafeteras” con ruedas), la presión del gremio transportista apunta a que el incremento se autorice antes de que termine el mes. La raza ya se está preparando para el golpe al bolsillo, pues entre baches y esperas eternas en la parada, ahora tendrán que pagar más por un servicio que sigue dejando mucho que desear en las rutas alimentadoras de la capital.
(En Blanco y Negro)

