
H. Cd de Chihuahua.- México y Estados Unidos reforzaron el monitoreo de la contaminación en la región fronteriza de Tijuana y el sur de California, donde el flujo de residuos y bacterias afecta a las playas de ambos lados. Organizaciones ambientales de ambos países trabajan de manera conjunta para analizar la calidad del agua y entender el origen de la basura, en un contexto donde la cuenca está mayormente del lado mexicano pero impacta de forma compartida.
Como parte de estos esfuerzos, se creó la plataforma digital Una Costa, Una Comunidad, que permite comparar datos sobre contaminación en ambos países y detectar patrones en el movimiento de desechos y bacterias. Especialistas señalan que el principal problema no son los residuos sólidos, sino la contaminación bacteriológica derivada de descargas de aguas residuales, lo que ha colocado a varias playas de Baja California entre las más afectadas.
Además del monitoreo, se impulsan acciones comunitarias y de concientización como jornadas de limpieza de playas y análisis en zonas de ambos países. Aunque ya existe coordinación y mayor conocimiento del problema, aún faltan estrategias conjuntas y soluciones concretas para enfrentar esta crisis ambiental y sanitaria que ha provocado cierres prolongados de playas y millonarias inversiones en la región.

