
Mundo.- En una decisión que ha generado una fuerte controversia internacional, el gobierno de Israel aprobó oficialmente la pena de muerte mediante el ahorcamiento para aquellos condenados por asesinatos relacionados con actos terroristas. Esta medida, impulsada por los sectores más conservadores del parlamento, busca endurecer las penas contra quienes atenten contra la seguridad nacional, rompiendo con décadas de tradición jurídica que evitaba la aplicación de la pena capital.
La nueva legislación establece que la sentencia solo podrá ser dictada en casos de extrema gravedad y tras un proceso judicial riguroso; sin embargo, organismos de derechos humanos han levantado la voz advirtiendo sobre un posible retroceso en materia de libertades y justicia. Con esta aprobación, Israel se suma a la lista de naciones que mantienen la ejecución como castigo máximo, en un contexto de alta tensión política y social en toda la región de Medio Oriente este 2026.
(En Blanco y Negro)

