
El chapulineo como proyecto
Lo de La Casona no fue una reunión política, fue una exhibición de oportunismo en estado puro.
En la foto aparecen sentados en la misma mesa, ex priistas, ex panistas, ex emecistas, hoy todos muy morenistas, muy convencidos, muy alineados. No por ideología, no por convicción, sino por conveniencia.
Marco Quezada, Miguel Riggs, Miguel Latorre, son los nombres que han brincado de un color a otro con una facilidad que ya ni sorprende. Hoy están en Morena no porque crean en el proyecto, sino porque ahí ven la mejor oportunidad de seguir vigentes ¡Así de simple!
Y mientras tanto, uno se imagina a los morenistas de cepa, de esos que sí compraron la narrativa desde el inicio, viendo la foto y haciendo coraje. Porque si alguien debió haber sentido el golpe, son perfiles como Cuauhtémoc Estrada o el profe Martín Chaparro, que seguramente reaccionaron como caracol en salsa Valentina, enchilados, retorciéndose y sin saber si reír o reclamar.
Y no es para menos, Morena, que nació prometiendo ser distinto, hoy se convierte en refugio de todo aquello que criticaba. La puerta está abierta y no solo abierta, parece que hay anfitrión recibiendo con gusto a cualquiera que llegue con capital político, sin importar de dónde venga.
Lo de La Casona no fue una reunión de Morena, fue una reunión de chapulines organizándose para ver quién cae mejor parado en la siguiente elección y conservar intacta la vieja maña de cambiarse de partido para no quedarse fuera del juego.
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La UACH sin rector
La UACH empieza a descomponerse por todos lados, ya no sabemos si es coincidencia o es incapacidad.
La UACH hoy es el reflejo de una administración que simplemente no puede tomar las riendas. Y las señales están por todos lados, instalaciones en condiciones lamentables, opacidad en el manejo de recursos, silencio ante cuestionamientos y ahora, como si faltara algo, el conflicto directo con su propio personal.
Trabajadores sindicalizados levantaron la voz y denuncian gritos, hostigamiento, intimidación y atropellos a sus derechos desde el área de Recursos Humanos. Si bien señalan directamente a Daniela Bustamante, el problema no es solo ella, es la ausencia de autoridad arriba.
Porque aquí la pregunta clave es:
¿dónde está el rector Luis Rivera Campos?
Los trabajadores pidieron una reunión antes de escalar el conflicto. No ocurrió. Exigieron atención. No la hubo. Y ahora ponen plazo, advierten acciones legales y amenazan con llevar el caso al ámbito federal.
Así empieza todo conflicto que termina mal, con una autoridad incapaz y que decide no intervenir a tiempo.
Lo aquí dicho, no es un hecho aislado, se suma a una larga lista de pendientes, irregularidades salariales, reducción de becas deportivas, incumplimientos con jubilados, falta de insumos básicos como material ortopédico y uniformes, es decir, no solo falla la gestión, falla lo elemental y todo apesta a incompetencia.
Y mientras todo eso pasa, la rectoría sigue en modo espectador, una universidad no se gobierna con comunicados, ni con evasivas, ni dejando que los problemas crezcan hasta que exploten. Se gobierna y administra con decisiones, con presencia y, sobre todo, con responsabilidad, inteligencia y capacidad, pero en fin, estamos hablando de Luis Rivera Campos, no se le pueden pedir peras al olmo.
Cuando se caen las instalaciones, cuando no se transparenta el dinero y cuando el propio personal se levanta contra la administración, ya no hay discurso que alcance, la universidad está perdiendo rumbo, y lo más grave no es el conflicto laboral, lo más grave es que todo apunta a que no hay quien lo quiera resolver.
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Tony Meléndez, Ahora dilo sin llorar
Aclarando que a Tony Meléndez,el cantante, se le respeta y se le admira pero, al Tony Meléndez el político, hoy se le exhibe.
Hoy que habla de “matemáticas” y de que el PRI necesita ir en coalición con el PAN, en realidad está diciendo que solos no la arman, ni los unos ni los otros, así de simple.
No es estrategia, es necesidad. No es proyecto, es supervivencia, porque un partido que requiere alianzas para competir no está fuerte, está intentando no desaparecer y está formado en el matadero de la historia.
Y aclaramos, aquí no se trata de atacar al artista, sino de entender al político que suplica que el PRI ya no pone condiciones, y lo que pide es ayuda.
Y está bien pedir ayuda, pero entonces que lo diga claro…Y sin llorar.

