
San Salvador.- El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, dio un paso histórico y polémico al aprobar una reforma legal que permite aplicar la cadena perpetua a menores de edad, a partir de los 12 años, que pertenezcan a pandillas o grupos criminales. La medida busca erradicar el reclutamiento de niños por parte de las “maras”, estableciendo que la edad no será un impedimento para que reciban las penas máximas si cometen delitos graves como homicidio o extorsión bajo las órdenes del crimen organizado.
La reforma incluye la creación de nuevos juzgados especializados en materia criminal para procesar de forma ágil a estos menores, endureciendo la estrategia de seguridad que ha caracterizado al gobierno salvadoreño. Mientras organizaciones de derechos humanos critican la medida por considerarla violatoria de tratados internacionales, Bukele sostiene que un delincuente, sin importar su edad, debe pagar con todo el peso de la ley para garantizar la paz de los ciudadanos honrados.
(En Blanco y Negro)

