
H. Cd. de Chihuahua.- Lo que debĂa ser el inicio de una jornada laboral tranquila en la zona más “nice” de la ciudad, terminĂł convertido en un espectáculo de fuego y humo cuando un Ford Fusion de color guinda decidiĂł que era buen momento para autoinmolarse.
El empleado apenas ingresaba a la plaza cuando, en el cruce de VĂa LombardĂa y VĂa Trentino, el motor empezĂł a escupir llamas, obligando al conductor a saltar de la nave antes de que el habitáculo se convirtiera en un horno de convecciĂłn.
La solidaridad chihuahuense no se hizo esperar y, en un acto de valentĂa digno de aplauso, trabajadores de los restaurantes cercanos salieron disparados con extintores en mano, intentando sofocar el infierno mecánico mientras los policĂas municipales y viales que patrullan la zona pedĂan a gritos a los bomberos.
Al final, los “tragahumo” llegaron para terminar la chamba, dejando el vehĂculo con el motor hecho carbĂłn y el interior con ese inconfundible aroma a plástico quemado, confirmando que ni en los distritos de lujo uno se salva de que un cortocircuito le arruine el dĂa y la cartera.
(En Blanco y Negro)

