
H. Cd. de Chihuahua.- En una competencia que nadie quiere ganar, nuestro estado se llevó los máximos honores al encabezar el reporte diario de homicidios a nivel nacional. Mientras los discursos oficiales nos hablan de paz y seguridad, la realidad de las calles dicta una sentencia de muerte, colocando a Chihuahua en la cima del podio del horror con una cifra de ejecuciones que ya ni siquiera caben en la cuenta de un solo día.
Es casi poético que, en la tierra del sol y el trabajo, la única industria que parece no tener crisis es la de la pólvora, demostrando que los operativos y las estrategias de mesa sirven de poco cuando el crimen organizado decide que hoy le toca a Chihuahua ser el escenario del cementerio más grande del país.
La estadística no miente y, para desgracia de los ciudadanos, nos hemos convertido en el referente nacional de lo que sucede cuando el orden cede su lugar a la ley del más fuerte, dejando a la autoridad con la penosa tarea de contar cadáveres mientras el resto del país nos observa desde la distancia.
(En Blanco y Negro)

