
H. Cd. de Chihuahua. Lo que comenzó como un rastreo en las profundidades de la Dark Web por parte de la Policía Federal Australiana, terminó con la captura de dos sujetos en suelo mexicano. La investigación, denominada Operación Tenterfield, puso al descubierto una red internacional de abuso de menores que operaba mediante el intercambio de imágenes y videos atroces en bases de datos compartidas.
Gracias a la inteligencia de Australia y la coordinación con las autoridades de México, se logró identificar a estos individuos que formaban parte de una estructura que ha cobrado víctimas en ambos continentes.
El caso ha provocado una sacudida internacional, demostrando que en el mundo digital de la explotación infantil, las fronteras no existen para la policía cuando se trata de cazar a quienes se ocultan tras una pantalla para destruir vidas.
(En Blanco y Negro)

