
H. CD. DE CHIHUAHUA.- Una crisis humanitaria se hizo presente en la región sur del estado con la llegada de decenas de personas desplazadas a la ciudad de Parral, quienes abandonaron sus hogares huyendo de la violencia desatada en los límites de la sierra entre Chihuahua y Durango. Las familias afectadas denunciaron que los constantes enfrentamientos entre grupos armados y la falta de seguridad en sus comunidades de origen las obligaron a buscar refugio, dejando atrás sus propiedades, pertenencias y ganado ante el temor de perder la vida en medio del fuego cruzado.La situación ha encendido las alarmas de las autoridades locales y organizaciones civiles, quienes han comenzado a brindar asistencia básica a los afectados, entre los que se encuentran niños y adultos mayores en situación de vulnerabilidad. Hasta el momento, se reporta que el flujo de desplazados continúa debido a que la inseguridad en las zonas serranas no ha dado tregua, lo que representa un reto urgente para el Gobierno del Estado en materia de atención y protección para quienes se han quedado sin hogar a causa del crimen organizado. (En Blanco y Negro)

