
Lo que brilla es lo relajados que están los del gobierno de Morena. Basta escuchar la declaración de la presidenta del partido, quien comentó: “No tenemos ninguna preocupación”, tras la entrega de Gerardo Mérida y Enrique Díaz, exfuncionarios del gobierno de Rubén Rocha Moya.
Lo que huele es que aún quieran desviar la atención hacia el norte del país con una “mega marcha” que, honestamente, solo se presentó en la imaginación de sus organizadores. Porque si hablamos de fuerza política, la disque marcha no mostró mucha fuerza… aunque de política y acarreo sí dio cátedra.
Lo que apesta es que le echen la culpa de la poca afluencia a todo: que si hubo una fuga de agua, que si no alcanzaron a llegar los acarreadospor el cierre de carretera, que si el tráfico … Pero la respuesta estuvo presente.
La realidad es que el pueblo de Chihuahua no se presentó. Las razones pueden ser muchas, pero ahí es donde se ve la verdadera fuerza política: cuando la gente va porque quiere.

