
H. CD. DE CHIHUAHUA.- La aparición de un brote de hantavirus en la región de la Patagonia ha encendido las alarmas sanitarias y turísticas en Argentina, ante el temor latente de que la propagación del virus golpee severamente la imagen internacional y la derrama económica de la provincia de Tierra del Fuego, conocida mundialmente como “El Fin del Mundo”.
Las autoridades locales y prestadores de servicios temen un escenario de cancelaciones masivas en vísperas de las temporadas altas de visitantes, debido al impacto mediático de la enfermedad que es transmitida principalmente por el contacto con fluidos de roedores silvestres.
Aunque el Ministerio de Salud argentino ha implementado cercos epidemiológicos y campañas informativas para contener el brote en las zonas rurales afectadas, la alerta comunitaria se mantiene debido a la letalidad del síndrome cardiopulmonar que provoca este virus, obligando a reforzar los protocolos de bioseguridad en cabañas, senderos y centros de hospedaje para blindar la actividad turística. (En Blanco y Negro)

