
H. CD. DE CHIHUAHUA.- Una situación de extrema tensión internacional se registró esta tarde en el corazón político de los Estados Unidos, luego de que se reportara una copiosa ráfaga de disparos en las inmediaciones de la Casa Blanca, lo que provocó un inmediato despliegue táctico por parte del Servicio Secreto y la activación de los protocolos de máxima seguridad nacional para resguardar el complejo presidencial.
Las ráfagas, descritas por testigos y agencias informativas internacionales como una seguidilla de entre 20 y 30 detonaciones consecutivas, se escucharon de forma nítida alrededor de las 18:00 horas (tiempo local) en la intersección de la Calle 17 y la Avenida Pennsylvania Northwest, en el flanco lateral del complejo donde se ubica el Edificio de Oficinas Ejecutivas Eisenhower. De forma inmediata, las células armadas del Servicio Secreto instruyeron a los miembros del cuerpo de prensa que se localizaban en el Jardín Norte a correr y refugiarse dentro de las salas de prensa, cerrando de forma pericial todos los accesos al recinto y desplegando francotiradores en las azoteas gubernamentales.
El portavoz del Servicio Secreto, Anthony Guglielmi, confirmó de manera institucional que se mantiene un operativo de campo en coordinación con agentes federales del FBI —encabezados por su director Kash Patel— y elementos de la Guardia Nacional para asegurar el perímetro civil. Fuentes de la Casa Blanca precisaron que el presidente Donald Trump se encontraba sano y salvo al interior del recinto desahogando actividades de su agenda de mediación internacional al momento del ataque. Hasta el momento, las bitácoras de emergencia informan que una persona sospechosa recibió un impacto de bala por parte de las fuerzas del orden, en tanto que las brigadas periciales recaban los indicios balísticos para esclarecer los motivos de este violento atentado y abatir los riesgos de seguridad en la capital estadounidense. (En Blanco y Negro)

