
H. CD. DE CHIHUAHUA.- Las bitácoras de la justicia internacional y el control político sufrieron una fuerte sacudida de nivel perimetral, luego de que se confirmara de manera formal que el exjefe policiaco del estado de Sinaloa, estrechamente ligado a las carpetas informativas y zonas grises que rodean al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, cruzó la frontera y se entregó voluntariamente ante las agencias del Gobierno de los Estados Unidos.
El desglose técnico de la información proveniente del vecino país detalla que el exmando policial decidió desahogar su entrega ante el amago de las comisiones federales norteamericanas, buscando con ello acogerse a un debido proceso de protección y abatir los factores de riesgo en su contra tras el escándalo de ejecuciones y presuntos nexos criminales con la facción de “Los Chapitos”. Las carpetas periciales de Washington mantenían un estricto seguimiento perimetral sobre este exfuncionario, cuya figura resulta clave en las bitácoras de investigación que la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abiertas en la república.
La noticia encendió las porras y las reacciones de los comités de la oposición en el Senado y el Congreso de la Unión, quienes calificaron la entrega de forma limpia como una pieza técnica contundente que desarmará las simulaciones de la cúpula oficialista de Morena. Mientras las células de la inteligencia estadounidense procesan de forma pulcra las primeras declaraciones del exjefe policiaco, las repercusiones políticas alcanzan de lleno al bienestar institucional de las entidades del pacífico, abriendo una nueva bitácora de control pericial que promete sacudir los hilos del poder de cara a los procesos del 2027. (En Blanco y Negro)

