
H. CD. DE CHIHUAHUA.- El que de plano aventó el arpa y dijo “hasta aquí llegamos” fue el técnico brasileño André Jardine, quien cerró su ciclo al frente del Club América luego de tres años de pura presión y de haber levantado seis títulos, incluido un histórico tricampeonato. El estratega confesó que el altísimo desgaste en Coapa lo dejó hasta con canas y completamente agotado, por lo que decidió dar un paso al costado antes de que el estrés le pasara una factura más cara.
Para la tranquilidad de los aficionados azulcremas, Jardine prometió que, por ahora, su próximo destino no será en la Liga MX, pues le agarró mucho cariño a la institución y no se vería dirigiendo a otro equipo grande del país. Eso sí, dejó la puerta entreabierta para un posible regreso en el futuro, advirtiendo que se va con la espinita clavada de no haber ganado la Concacaf y que en una segunda etapa volvería recargado para saldar esa cuenta pendiente. (En Blanco y Negro)

