
H. CD. DE CHIHUAHUA.- Para ver si es cierto que las cosas están cambiando o si los pacientes siguen arrastrando la cobija, el secretario de Salud del Estado, Gilberto Baeza Mendoza, se lanzó a recorrer los pasillos del Hospital Central Universitario. El funcionario estatal, acompañado por Enrique Rascón de Pueblos Indígenas y Diódoro Siller de la Secretaría del Trabajo, anduvo husmeando en la infraestructura del nosocomio y aprovechó para escuchar las quejas y necesidades de los enfermos y sus familiares, asegurando que el objetivo de la vuelta fue vigilar los avances de la dichosa obra del nuevo elevador, así como las eternas remodelaciones que le están haciendo al área de pabellones.
Durante la caminata hospitalaria, Baeza Mendoza presumió que le andan metiendo ganas a las llamadas “acciones de interculturalidad”, buscando que las personas que bajan de los pueblos y comunidades indígenas de la Sierra Tarahumara reciban una atención un poco más cercana, incluyente y respetuosa cuando caen enfermos a la capital. El titular de Salud reiteró que a través del programa MediChihuahua seguirán encampanados para tratar de ofrecer servicios médicos que sean un poquito más accesibles, eficientes y humanizados, esperando que las tuercas que fueron a apretar se noten pronto en las salas de espera. (En Blanco y Negro)

