
H. CD. DE CHIHUAHUA.- A la gobernadora morenista de Colima, Indira Vizcaíno Silva, le estalló un tremendo escándalo de opacidad y riqueza inexplicable, luego de que una investigación periodística destapara que se gastó la Bicoca de 21 millones de pesos en un solo día para comprar dos lujosos terrenos de contado. De acuerdo con los contratos del Registro Público de la Propiedad, la mandataria estatal sacó la chequera el mismo día para adquirir dos predios rústicos ubicados en una de las zonas con mayor plusvalía del municipio de Villa de Álvarez; lo que dejó a todo el mundo con el ojo cuadrado es que las transacciones se liquidaron de un solo golpe y en una sola exhibición, desatando de inmediato las sospechas y los cuestionamientos sobre cómo le hace una funcionaria pública para juntar semejante billetón con su puro sueldo.
Como era de esperarse, el destape de las escrituras le cayó como una cubetada de agua fría al discurso oficial de la austeridad republicana, provocando que la oposición y miles de usuarios en redes sociales tronaran en contra de la jefa del Ejecutivo colimense. Mientras los de la Cuarta Transformación en aquella entidad han guardado un sepulcral silencio e intentan hacer control de daños argumentando que se trata de ataques políticos para manchar su administración, los documentos oficiales ya están circulando en todos lados y exhiben que el costo de las propiedades no cuadra ni de chiste con las declaraciones patrimoniales que la gobernadora había presentado públicamente, dejando el caso bajo la sospecha de un nuevo y jugoso milagro inmobiliario de la grilla nacional. (En Blanco y Negro)

