
H. CD. DE CHIHUAHUA.- En un golpe coordinado que dejó en claro que los ojos del Tío Sam siguen bien puestos sobre la frontera mexicana, elementos de las fuerzas federales lograron el aseguramiento de una avioneta que transportaba un jugoso cargamento de casi 25 kilos de cocaína pura en el estado de Baja California. El operativo de interceptación se logró gracias al intercambio de información y trabajos de inteligencia con agencias de seguridad de los Estados Unidos, quienes le pasaron el pitazo exacto a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y a la Guardia Nacional sobre una aeronave sospechosa que realizaba maniobras clandestinas en una pista improvisada, violando por completo los radares y el espacio aéreo mexicano.
Al caerle en ráfaga al lugar del aterrizaje, las autoridades federales lograron copar la aeronave y, tras una exhaustiva revisión a los compartimentos, localizaron diversos paquetes rectangulares perfectamente envueltos con cinta canela que dieron el positivo al polvo blanco, con un peso total que ronda los 25 kilogramos. Aunque el Ejército y la Guardia Nacional mantuvieron un fuerte hermetismo sobre si el operativo dejó pilotos atorados o si los tripulantes lograron emprender la huida a pie hacia los cerros, la avioneta y la droga valuada en millones de pesos en el mercado negro fueron puestas a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR) en su delegación de Baja California para que se abra la carpeta federal correspondiente. (En Blanco y Negro)

