
H. CD. DE CHIHUAHUA.- La grilla política en la entidad se puso al rojo vivo y saltó por completo de la confrontación de ideas al terreno de los ataques personales, luego de que la veterana panista María Teresa Ortuño Gurza se metiera de lleno al ring para tundir a la senadora morenista Andrea Chávez. Este nuevo capítulo de acusaciones es el coletazo directo de la tremenda bomba que detonó la dirigente estatal del PAN, Daniela Álvarez, quien desató una ola de indignación y acusaciones de violencia de género tras declarar en rueda de prensa y con tono de burla que el bebé de Chávez “está por nacer”, metiéndose con su avanzado estado de gestación al especular sobre las “emociones fuertes” de la campaña e insinuar con malicia que la criatura podría nacer fuera del país. Chávez no se quedó callada y reviró con un video usando citas de pensadores panistas para exigir respeto, lo que terminó por encender los ánimos en el búnker del blanquiazul.
Lejos de enfriar la situación, María Teresa Ortuño saltó como defensora del panismo y arremetió con una réplica tajante en redes sociales, sentenciando que si bien como madre respalda la exigencia de respeto al embarazo, es una total bajeza que la morenista pretenda utilizar la maternidad como un “escudo electoral” para victimizarse y evadir el escrutinio público rumbo al 2027. Ortuño elevó el tono del debate al recordar que Morena y la propia senadora les han fallado históricamente a las madres trabajadoras con la eliminación de las estancias infantiles, el colapso del sistema de salud y el abandono a las madres buscadoras, advirtiendo que “con la familia no se juega” y que la cruda realidad del estado no se va a tapar con videos emotivos en plataformas digitales, dejando la moneda en el aire en una guerra que promete ponerse aún más encarnizada en las próximas semanas. (En Blanco y Negro)

