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Heroica ciudad de Chihuahua, Chih. México
17 de junio 2026
1:01 pm

Claudia VS AMLO | Mientras más le pegan a Cruz, más claro queda | No solo es Andrea, Juan Carlos Loera no se queda atrás.

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Claudia VS AMLO


Qué curioso resulta escuchar hoy a la presidenta Claudia Sheinbaum presumir reducciones en homicidios, decomisos de armas, operativos, detenciones y una estrategia de seguridad encabezada por militares, marinos, Guardia Nacional y Omar García Harfuch.

¿En qué quedó aquello de los abrazos y no balazos?

Durante seis años se nos dijo que la violencia no se combatía con fuerza, que había que atender las causas, que la guerra contra el crimen había fracasado y que los delincuentes también eran seres humanos. Esa fue la doctrina de López Obrador.

Pero hoy la realidad cuenta otra historia, si los homicidios han bajado como presume la propia presidenta, no fue precisamente porque siguió al pie de la letra el manual de su antecesor. No. Los resultados que hoy celebra vienen acompañados de operativos, inteligencia, aseguramientos, decomisos, capturas y una presencia mucho más agresiva del Estado frente al crimen organizado.

Y aquí está la parte incómoda para los fieles creyentes del obradorismo, si los números son ciertos, entonces la estrategia de Claudia está demostrando que la de AMLO estaba equivocada.

Porque no se puede presumir una reducción histórica de delitos y al mismo tiempo sostener que los abrazos eran la solución.

Al final, la propia presidenta terminó haciendo lo que durante años criticaron. Mandó a las fuerzas de seguridad a actuar, respaldó a Harfuch y convirtió el combate al crimen en una prioridad visible.

Dos mundos. El de López Obrador, donde los delincuentes recibían comprensión. Y el de Claudia Sheinbaum, donde el gobierno presume resultados obtenidos precisamente con la fuerza del Estado.

La ironía es que el mayor desmentido a la estrategia de AMLO no vino de la oposición.

Vino de su propia sucesora.

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Mientras más le pegan a Cruz,  más claro queda

Vaya que en los últimos días le han llovido críticas, reclamos, manifestaciones y ataques a Cruz Pérez Cuéllar. Pero hay algo que llama poderosamente la atencion, nadie gasta tanta pólvora en alguien que no considera peligroso.

Propios y extraños saben lo que muchos intentan negar públicamente. Hoy por hoy, Cruz aparece en la mayoría de las mediciones como el morenista mejor posicionado rumbo a la gubernatura de Chihuahua,no hablamos de una sola encuesta, sino de las múltiples evaluaciones que, según se comenta, revisan constantemente en los escritorios donde se toman las decisiones importantes de Morena.

Lo interesante es que mientras unos buscan la confrontación, como Andrea Chávez, Cruz insiste en el discurso de la unidad. Dice que los adversarios están enfrente y no dentro del movimiento, postura que podrá gustar o no, pero que contrasta con el ambiente de guerra interna que algunos parecen empeñados en alimentar.

En política hay una regla muy sencilla, cuando todos los reflectores, las críticas y los ataques apuntan hacia la misma persona, normalmente es porque muchos ya ven en ella al rival a vencer.

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No solo es Andrea, Juan Carlos Loera no se queda atrás.

Y por si aquello no fuera suficiente, hay que sumar otro ingrediente al caldo. Porque los ataques no llegan únicamente desde un frente.

Del otro lado también apareció Juan Carlos Loera, quien parece decidido a no quedarse atrás en eso del fuego amigo y mandó a Martha Serrano a calentar  el ambiente en las afueras del Congreso antes de la comparecencia y posteriormente protagonizando confrontaciones con asistentes que acudieron a respaldar a Cruz Pérez Cuéllar.

Lo preocupante no es la diferencia de opiniones. Eso es normal en cualquier partido. Lo preocupante es cuando la política deja los argumentos y se muda a los gritos, los insultos, los golpes y los empujones.

Pareciera que algunos, amparados en el discurso de ser los “morenistas de sangre pura”, consideran que tienen patente para señalar, descalificar y repartir certificados de quién merece y quién no merece estar dentro del movimiento de Morena.

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