
Un grupo de especialistas e investigadores científicos logró recrear de manera exitosa la fórmula química del denominado “azul egipcio”, considerado el pigmento artificial más antiguo y lujoso de la historia de la humanidad, el cual dejó de producirse tras la caída del Imperio Romano hace aproximadamente 5 mil años. El avance tecnológico actual permitió descifrar los componentes exactos a base de calcio, cobre y silicato que utilizaban los antiguos artesanos, abriendo la posibilidad de aplicar este conocimiento histórico no solo en la restauración de obras de arte antiguas, sino también en el desarrollo de nuevas tecnologías modernas de iluminación y telecomunicaciones debido a las propiedades infrarrojas del color.
La divulgación de estos informes ha despertado el interés de la comunidad científica internacional, ya que los análisis demuestran que este material posee una alta resistencia al paso del tiempo y una brillantez que supera a muchos químicos contemporáneos. Las bitácoras de laboratorio confirman que este hallazgo representa un puente muy importante entre la arqueología y la innovación industrial; por su parte, se prevé que diversas instituciones culturales comicen a implementar el uso del pigmento recuperado para estudiar a fondo las técnicas de pintura del pasado y mejorar los candados de seguridad en documentos oficiales. (En Blanco y Negro)

