
EUA.- La gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, anunció que el estado podría reclamar millones de dólares en daños civiles al gobierno federal, luego de que se revelara que agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) permitieron en varias ocasiones el traslado de cargamentos de fentanilo para fortalecer investigaciones contra redes de narcotráfico.
La mandataria calificó la estrategia como un “fracaso asombroso” del gobierno federal y aseguró que llevará el caso ante la Casa Blanca y el Congreso para exigir garantías de que esta práctica ya no se aplica en Nuevo México ni en otras entidades. Sus declaraciones se producen en un contexto en el que las sobredosis continúan aumentando en el estado, pese a que las muertes por fentanilo han disminuido en otras regiones de Estados Unidos.
La polémica surgió tras una investigación periodística que reveló que entre 2023 y 2025 la DEA monitoreó, pero no aseguró, diversos cargamentos de fentanilo para construir casos penales de mayor alcance. Tras la publicación, la agencia solicitó una investigación independiente sobre las acusaciones, mientras la Casa Blanca y la DEA aún no han emitido una postura oficial sobre el caso.

