
Una fuerte movilización de helicópteros, vehículos blindados y elementos de las Fuerzas Armadas en el municipio de Navolato, Sinaloa, causó alarma entre los habitantes, quienes pensaron que se trataba de un operativo de seguridad. Sin embargo, horas más tarde se confirmó que el despliegue correspondía a una producción audiovisual encabezada por el productor y periodista Epigmenio Ibarra, lo que desató una ola de críticas y cuestionamientos sobre el uso de recursos militares para fines de grabación.
Las imágenes y videos difundidos en redes sociales muestran aeronaves militares, unidades tácticas y personal del Ejército y la Marina participando en distintas escenas, mientras un equipo de producción realizaba tomas terrestres y aéreas. Hasta el momento, las autoridades federales no han informado oficialmente bajo qué convenio o autorización se brindó el apoyo a la filmación, situación que ha generado dudas sobre el empleo de recursos públicos en este tipo de proyectos.
El caso provocó un intenso debate en redes sociales y entre actores políticos, donde algunos cuestionan la participación de las Fuerzas Armadas en una producción audiovisual, mientras otros sostienen que este tipo de colaboraciones pueden realizarse mediante permisos oficiales. Hasta ahora, ni la Secretaría de la Defensa Nacional ni Epigmenio Ibarra han ofrecido una explicación detallada sobre las condiciones en que se realizó la grabación.

