
La alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, compartió cómo vive los operativos de seguridad que encabeza cada noche en uno de los municipios más golpeados por la violencia en Michoacán. Sin portar chaleco antibalas, pero llevando el sombrero que distinguía a su esposo, el fallecido alcalde Carlos Manzo, la edil recorre retenes y puntos de vigilancia para supervisar las acciones de proximidad social. Aunque asegura mantener firme su compromiso con la ciudadanía, reconoció que al terminar cada jornada siempre piensa en regresar con vida a su hogar y reencontrarse con sus hijos.
Quiroz explicó que decidió mantenerse cercana a la población y acompañar personalmente a los elementos de seguridad para conocer de primera mano las necesidades del municipio. Los recorridos inician antes de la medianoche y forman parte de una estrategia para reforzar la vigilancia en distintas zonas de Uruapan, donde se han implementado retenes, operativos de prevención y acciones para recuperar la tranquilidad de los habitantes. A pesar del riesgo que implica su labor, afirmó que continuará trabajando en las calles como una forma de honrar el legado de Carlos Manzo.
La alcaldesa asumió el cargo tras el asesinato de su esposo en 2025, un hecho que marcó la vida política y social de Uruapan. Desde entonces ha insistido en que no permitirá que el miedo detenga las acciones del gobierno municipal y reiteró que seguirá colaborando con las fuerzas de seguridad para enfrentar a la delincuencia organizada. No obstante, confesó que cada operativo representa un desafío personal, pues la incertidumbre de volver a casa es un pensamiento que la acompaña constantemente.

