
Lo que brilla es que Chihuahua se sume a la Jornada Nacional de Reforestación 2026. Siendo el foco principal la Sierra Tarahumara, una región que realmente necesita este tipo de acciones. Ahora solo falta garantizar el cuidado y mantenimiento de lo que se plante, porque estamos hablando del principal pulmón de nuestro estado.
Lo que huele es la meta fijada: 9 mil 600 pinos para la Sierra Tarahumara. La cifra suena bien y, sin duda, representa un esfuerzo importante, pero la pregunta es inevitable: ¿serán suficientes para reparar el daño de años de tala ilegal e incendios forestales? Porque a este paso, los árboles necesitan más que buena voluntad: necesitan que los dejen crecer.
Lo que apesta es que el titular de la Promotora de Desarrollo Forestal en Chihuahua de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Manuel Chávez Díaz, reconociera que la tala clandestina sigue siendo un problema recurrente en el estado. Y ahí está el verdadero problema: mientras unos plantan árboles, otros siguen derribándolos. Así que, si queremos conservar nuestros bosques, habrá que cuidar tanto las nuevas plantaciones como evitar que los árboles que ya tenemos terminen convertidos en leña, madera o quién sabe qué.

