
H. Cd. Chihuahua.-El presidente de China, Xi Jinping, lanzó un mensaje poco habitual al reconocer que el país atraviesa una etapa de importantes desafíos, al mismo tiempo que reivindicó la actuación del Partido Comunista durante las protestas de Tiananmén de 1989. Sus declaraciones ocurrieron durante un acto celebrado en Pekín por el centenario del nacimiento del expresidente Jiang Zemin, quien tuvo un papel relevante en la respuesta gubernamental a aquellas manifestaciones. Xi destacó la necesidad de mantener un “espíritu de lucha indomable” para enfrentar las dificultades actuales.
Durante su discurso, Xi presentó como una decisión correcta la postura que adoptó el Partido Comunista frente a las protestas estudiantiles que exigían mayores libertades y reformas políticas. En 1989, las autoridades chinas ordenaron el desalojo de la plaza de Tiananmén mediante el uso de fuerzas militares, una intervención que dejó numerosas víctimas y que continúa siendo uno de los episodios más sensibles de la historia reciente de China. Al recordar aquellos acontecimientos, el mandatario elogió la “firmeza” mostrada por Jiang Zemin y por el liderazgo del partido durante aquella crisis.
El mensaje de Xi llega en un momento en que China enfrenta diversos retos, entre ellos una desaceleración económica, tensiones comerciales y problemas demográficos. Analistas señalan que la referencia a Tiananmén también refuerza la idea de que el actual liderazgo considera la estabilidad política y la disciplina interna como elementos fundamentales para superar las dificultades. La intervención, por ello, llamó especialmente la atención no solo por reconocer los desafíos que enfrenta el país, sino por utilizar uno de los episodios más controvertidos de la historia china como ejemplo de la línea que el Partido Comunista pretende mantener frente a las crisis.(En Blanco y Negro)

