
H. Cd. Chihuahua.-La construcción del nuevo salón de baile impulsado por Donald Trump en la Casa Blanca avanza a un ritmo acelerado. De acuerdo con documentos presentados por el gobierno estadounidense ante la Corte Suprema, alrededor de 250 trabajadores laboran hasta 20 horas al día, los siete días de la semana, con el objetivo de mantener el proyecto en marcha. La administración asegura que la obra ya se encuentra aproximadamente 65% terminada y que se han gastado o comprometido unos 200 millones de dólares.
El proyecto, que contempla un enorme salón de aproximadamente 90 mil pies cuadrados, ha provocado una fuerte controversia política y legal. Una corte federal ordenó detener parte de las obras al considerar que Trump no tenía facultades para realizar una transformación de esa magnitud sin la autorización del Congreso. Sin embargo, la administración presentó una solicitud de emergencia ante la Suprema Corte para permitir que los trabajos continúen, argumentando que detenerlos podría generar riesgos estructurales y de seguridad.
Mientras el caso continúa en los tribunales, el gobierno sostiene que la construcción se encuentra en un punto en el que detenerla sería especialmente complicado. Funcionarios de la Casa Blanca han advertido que la estructura de concreto y acero no puede quedar inconclusa sin realizar trabajos adicionales para garantizar su estabilidad. La Suprema Corte deberá decidir si permite que la obra continúe, en medio de las críticas por su costo, alcance y por la forma en que fue emprendida.(En Blanco y Negro)

