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Lo que brilla es celebrar y dedicarle unas mañanitas a los semáforos sin funcionar, la falta de líneas amarillas o las que separan los carriles; al fin y al cabo, solo sirven para decorar la ciudad y no tienen otra utilidad.
Lo que huele es el rumor de los montachoques que existen en las historias de fantasmas de los ciudadanos solamente, porque hasta ahora las autoridades han guardado silencio 🤐.
Lo que apesta es que, en una Chihuahua donde hace falta mucho trabajo, lo único por lo que se destacan algunos políticos es quién ataca a quién y quién va a qué colonia a repartir promesas. De esas que son gratis y que se las lleva un febrero loco 🌬.
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