Lo que brilla es que el Gobierno federal informe que la Secretaría de la Defensa Nacional tiene 165 equipos antidrones desplegados en la frontera norte para reforzar la vigilancia y hacer frente al uso de aeronaves no tripuladas en actividades ilícitas, informó el titular de la dependencia, Ricardo Trevilla Trejo.
Lo que huele es que los resultados de este despliegue de equipos antidrones en la frontera no se vean tan nítidos ni con la calidad que se esperaría.
Lo que apesta es preguntarse quién protege a los habitantes dentro de nuestras propias fronteras. El estado de Chihuahua ha sido escenario de múltiples agresiones contra pobladores de la Sierra, quienes han sido desplazados debido a la violencia, mientras que las fuerzas armadas federales, según los habitantes, nunca llegan a tiempo. Ante este panorama, además de drones, parece que también harían falta agentes tipo Robocop.


