
En relación a la protesta que ocurrió la tarde de este domingo 12 de marzo, el delegado estatal de los programas de Bienestar, Juan Carlos Loera de la Rosa, aseguró que el cierre de puentes internacionales termina por afectar a todos en ambos lados de la frontera por lo estrechas de las relaciones tanto económicas, como sociales y familiares a lo que anunció que los más afectados son los migrantes.
Señaló que este es un tema muy complejo para todos los niveles de gobierno, pero aseveró que se debe ser conscientes que ellos son los que están padeciendo más, “aunque, esto no les guste a muchos”, afirmó.
Loera declaró que el Instituto Nacional de Migración debe de aplicar la ley con los procesos de entrada y salida de las personas. Pero más allá de esto, esta situación debe de ser atendida por el área de la política migratoria de los Estados Unidos, agregó que estas personas, en su mayoría ciudadanos venezolanos, se movilizaron porque fueron atraídos por un mensaje mal entendido o mal emitido.
“En lo que debemos ser muy claros es que no se puede, ni se debe criminalizar, ni estigmatizar a los migrantes”, continuó el delegado al decir que muchos de ellos se encuentran pidiendo en los cruceros, pero hay muchos otros que se encuentran trabajando en la informalidad, o en formalidad, aunque el deseo de ellos es ir a trabajar a los Estados Unidos.



“Creo que ahí le corresponde a nuestros vecinos el darles esa oportunidad de trabajo, recibirlos y darles un trato humanitario”, consideró Loera. Hasta el momento en el albergue Leona Vicario se atiende a 492 personas, 210 venezolanos y el resto proceden de México y otras nacionalidades.
La invitación a solicitar un espacio es de manera permanente, ya que el albergue tiene capacidad para albergar hasta 750 personas, por lo que aún hay cupo para aquellos que decidan acudir a este albergue.

