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Heroica ciudad de Chihuahua, Chih. México
21 de octubre 2026
12:50 pm

Expedientes, suspirantes y ciudadanos que esperan

  • Les guardaron las boletas y salió la mesa
  • Jáuregui: que no se rompa el hilo por lo más delgado
  • PAN: a río revuelto, candidatura de ganadores
  • Garduño: expediente cerrado, deuda abierta
  • El Valle: sin camión, pero con paciencia obligatoria
  • Seguridad: los homicidios no caben en la letra chiquita
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Se acabó, por ahora, la prisa por encontrar candidato del PAN a la alcaldía de Chihuahua. Después de la protesta de cientos de militantes en la sede estatal y del diálogo con Daniela Álvarez, el proceso quedó suspendido mientras se resuelve la situación jurídica de César Jáuregui. Habrá aspirantes mirando el calendario con una cara que ni en fotografía de licencia.

La movilización dejó un mensaje bastante entendible: los simpatizantes del exfiscal quieren garantías de que la competencia no seguirá adelante aprovechando su situación. Eso expresa su desconfianza política; las acusaciones penales, desde luego, tendrán que resolverse ante los jueces.

Para Daniela, el encuentro supone un compromiso que va más allá de recibir una comitiva y salir con el incendio medio apagado. Ahora debe explicar cómo funcionará la pausa y qué condiciones permitirán levantarla. Un acuerdo ambiguo tiene la mala costumbre de durar exactamente hasta que alguien encuentra cómo interpretarlo a su conveniencia.

También los demás aspirantes necesitan certeza. Nadie debería depender de guiños, versiones de pasillo o avisos de última hora para saber si la contienda está detenida o si algunos siguen avanzando por la puerta de atrás. Las cuentas claras conservan amistades; en los partidos, por lo menos reducen los pleitos.

La militancia ya mostró que sabe hacerse escuchar. Más vale que la dirigencia tome nota: cuando los reclamos llegan hasta la puerta de la casa, presumir unidad en el discurso resulta tan útil como echarle perfume a una fuga de gas.

Jáuregui: que no se rompa el hilo por lo más delgado

El caso Jáuregui ya no cabe debajo del tapete. Ahora falta saber si la investigación va a recorrer toda la cadena de mando o si encontrará la salida más cómoda: cargarle el expediente completo al que ya salió del despacho.

Porque los agentes extranjeros no llegaron preguntando por una taquería. Hay que esclarecer quién permitió su participación, quién estaba enterado y quién debía supervisar. Aquí el “yo no sabía” necesita pruebas, igual que las acusaciones.

Jáuregui tiene derecho a defenderse. Los ciudadanos, a conocer lo ocurrido. Una detención no es sentencia, pero tampoco es certificado de buena conducta para todos los demás.

O todos coludos o todos rabones. La responsabilidad penal se demuestra; la obligación de dar explicaciones empieza desde que se acepta el cargo.

PAN: a río revuelto, candidatura de ganadores

Santiago de la Peña pide que el caso Jáuregui se vea como asunto jurídico. Petición atendible. Aunque convencer al respetable de que la política se quedó afuera del juzgado va a requerir algo más que una declaración.

Sobre todo, cuando ambos aparecen en la conversación por la candidatura panista a la alcaldía de Chihuahua. En esas circunstancias, cualquier movimiento del expediente hace ruido en la fila de aspirantes.

Que alguien resulte beneficiado no demuestra que haya movido los hilos. Pero tampoco obliga al público a hacerse el desentendido. Una cosa es la presunción de inocencia y otra la presunción de ingenuidad.

El PAN tendrá que explicar cómo piensa garantizar una competencia creíble. Porque cuando las barbas del vecino veas cortar, conviene revisar quién anda estrenando tijeras.

Garduño: expediente cerrado, deuda abierta

La causa penal contra Francisco Garduño se extinguió. La deuda con las víctimas del incendio de la estación migratoria de Juárez sigue esperando turno.

Cuarenta personas murieron. Para sus familias, el asunto difícilmente cabe en el tranquilizador “ya resolvió el juez”. Los gobiernos tienen esa curiosa facilidad para confundir un trámite concluido con un problema resuelto.

Si la Federación sostiene que la investigación fue profunda, debería explicar con la misma profundidad qué cambió para impedir otra tragedia. Protocolos, vigilancia, reparación y responsables: con nombres y resultados.

Porque después del niño ahogado, hasta el pozo recibe discurso. Lo que falta es demostrar que alguien lo tapó.

El Valle: sin camión, pero con paciencia obligatoria

En el Valle de Juárez falta transporte y sobra la obligación de ingeniárselas. Para trabajar, estudiar o llegar al médico, los vecinos necesitan un servicio que funcione; las explicaciones oficiales todavía no levantan pasaje.

La convocatoria para protestar en Guadalupe-Tornillo pone fecha al hartazgo. Cuando el problema amenaza con llegar al puente, suele descubrirse que sí había teléfono, funcionario y posibilidad de reunión.

El Gobierno estatal tiene que resolver la continuidad de la ruta Juárez-Porvenir. El conflicto con la empresa podrá llevar su procedimiento; la vida de las comunidades no admite suspensión administrativa.

“El que espera, desespera”, dice el refrán. Y el que espera camión sin que pase termina pagando de su bolsillo la incapacidad ajena.

Seguridad: los homicidios no caben en la letra chiquita

El gobierno de Chihuahua capital reporta menos robos en varias modalidades. Es una buena noticia y corresponde reconocerla.

Pero el mismo balance registra 253 víctimas de homicidio doloso frente a 256 del periodo comparable anterior. Tres menos. Una diferencia que obliga a moderar cualquier tentación de sacar la banda y cortar listón.

Las cifras deben leerse completas. Si los robos bajan y la violencia letal apenas se mueve, hay avances y hay un pendiente enorme. Escoger únicamente el dato lucidor sirve para el boletín; para evaluar la seguridad, alcanza bastante menos.

No por mucho presumir amanece más seguro. Y gobernar exige explicar también la cifra que no sale bonita en la fotografía.

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