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Lo que brilla es un buen caldito de cocido, un café calientito o un pan recién hecho para disfrutar de una buena mañana en este día lluvioso. ¡De días que nuestra capital tiene pocos!
Lo que huele son esos despistados que manejan a altas velocidades sin importarles si el pavimento está mojado, además de los olvidadizos que no ponen las direccionales o se olvidan de encender las luces del vehículo. Demostrando que siempre andan en todo menos en misa.
Lo que apesta es que, ante tantos despistados y olvidadizos, el resto debemos ser el doble de prudentes para evitar accidentes. Así que, ¡aguas! Y no solo con el agua.
