

LO BUENO es que a pesar de que este tema es un dolor de cabeza para todas aquellas personas que llegan al primer cuadro de la ciudad con la esperanza de encontrar un lugar de estacionamiento cercano, siempre estará ahĂ, un hĂ©roe sin capa, el cual por una mĂłdica cantidad monetaria le tiene apartado un espacio con vigilancia incluida, lavado de carrocerĂa y hasta indicaciones para que se eche la reversa sin problema.

LO MALO es que, si analizamos bien lo anterior, los espacios apartados con objetos diversos como llantas, cajas, botes etc… son PĂšBLICOS, es decir, nadie deberĂa de estar cobrando por hacer uso de ellos solo por llegar muy temprano y aprovechar que la autoridad vial pasa poco por estos lugares, como es el caso de la Calle 19.
Pero al final el ciudadano se termina “amolando” ya que la mayorĂa de las personas llegan con prisa al centro, por lo que debe de formar parte de este esquema prohibido para poder hacer sus actividades cotidianas.

LO FEO es que nadie hace nada, pues a pesar de que a este medio de comunicaciĂłn el Subsecretario de Movilidad declarĂł que hay un operativo constante para acabar con esta actividad, todos los dĂas las mismas personas se encuentran ahĂ distribuyendo espacios de la vĂa publica como si nada, asĂ que ya no sabemos de quĂ© se trata.
Pero el ciudadano a pesar de que tiene la ley de su lado para retirar los objetos que acaparan los lugares no lo hacen ya que viven con el miedo de que se le vaya a poner “intransigente” el viene viene.
AĂşn peor, hay algunos que terminan pagando multas de más de 100 varos por no ponerle suficiente al parquĂmetro sabiendo que hay lugares disponibles que están siendo utilizados como un negocio abusivo.
