
Argumentaciones: México debe ganar al menos por diferencia de tres goles a Arabia Saudita este miércoles en el fastuoso Estadio Lusail.
Gerardo Martino definirá hasta este martes por la tarde la jauría de desesperados que deberá salir de cacería ante los árabes. México tiene un punto en el Grupo C, por tres de su rival y de Argentina, mientras Polonia retoza y reposa con cuatro unidades.
Esta vez, otra vez, tratará El Tata de no equivocarse. Dos frases suyas definen la posibilidad de la proeza matemática. “Por la dignidad con la que compitieron (ante Argentina), no tengo ninguna duda”, de que su selección puede ganar con holgada ventaja y clasificar.
Es decir, Martino y el Tri buscan cuajar la ecuación que nunca han podido cuajar en todo el proceso de cuatro años: ganar, gustar y golear. Y ante los árabes que sorprendieron a Argentina, pero fueron sorprendidos por Polonia.
Es decir, después de observar esos dos encuentros. el técnico de México y su corte de asesores, ya tienen una semblanza puntual de las fortalezas y las fragilidades de sus adversarios. No tendrían por qué equivocarse.
Según las versiones al interior del Tri, Martino no sólo revisa la lista de convocados, buscando los once mejores, sino incluso elegir la mejor formación para conseguir la meta de conseguir una victoria de escándalo sobre los dirigidos por el carismático Hervé Renard.
Aquí resucita la otra frase que soltó antes de enfrentar a Argentina, y que ahora, bajo otro perfil, encierra la misma consigna: “no voy a hipotecar la posibilidad de la victoria”. Ante la albiceleste, el triunfo, era una apuesta, una opción, ahora se convierte dramáticamente en una obligación.
Es así que en el seno del cuerpo técnico se trabajan varias opciones, desde regresar al 4-3-3 predilecto de Martino, pero al grupo de entrenadores le agrada una variante más: 3-5-2, que no ha trabajado en detalle con los hombres que contemplaría.
Podría ser la misma base que utilizó ante Argentina, pero en esta ocasión con salidas autorizadas y marcadas para Jesús Gallardo y Kevin Álvarez, y sin tanta obsesión de recuperación en media cancha, aunque difícilmente comenzaría Andrés Guardado. De esa manera saldrían Luis Chávez, Edson Álvarez y Héctor Herrera.

