Juárez, esa eterna frontera donde el sueño americano se topa con la pesadilla mexicana de vallas, reservas informativas y obras que parecen ideadas por un mono con resaca.
Imagínense: mientras el mundo celebra diciembre con villancicos y compras binacionales, aquí nos entretenemos con un circo de opacidades universitarias y puentes que estrujan el alma como un





