¿Justicia tardía o juego de azares? En la política no hay coincidencias.
México, ese país donde la justicia se sirve en platos de cartón, caliente para unos y fría para otros, como un puesto de tacos que cobra extra por
México, ese país donde la justicia se sirve en platos de cartón, caliente para unos y fría para otros, como un puesto de tacos que cobra extra por
El Zócalo capitalino, ese escenario eterno de masas ondeantes y discursos que suenan a himno de rockstar, se convirtió el 6 de diciembre en el altar pagano de
Chihuahua, ese estado donde el desierto no es lo más seco, sino las promesas de los que se supone que riegan el poder. Imagínense la escena: un millar
México, ese país donde el gobierno federal sueña con “detonar” la economía como si fuera un cohete de feria, pero termina lanzando petardos mojados que ni chispa hacen.
Imagínense: mientras el mundo celebra diciembre con villancicos y compras binacionales, aquí nos entretenemos con un circo de opacidades universitarias y puentes que estrujan el alma como un
Diciembre en la frontera: ¿paz de tractores, curvas locas y estadísticas de salón? Diciembre en Juárez, ese mes donde el aire huele a pino navideño y a diesel
El PAN chihuahuense, ese circo donde los trapecistas azules sueñan con ser domadores, pero terminan bailando al ritmo de la que sostiene el látigo: María Eugenia Campos, la
Ah, Juárez, esa frontera que late como un corazón binacional, siempre al borde del infarto por culpa de quienes deberían cuidarla. Imagínense el drama: un puñado de agricultores
Ah, el dulce aroma de la política chihuahuense, ese perfume rancio que mezcla ambición con lealtad, como un tequila rebajado con agua de garrafón. Imagínense la escena: en
En Chihuahua los tambores de guerra política ya retumban en cada esquina política, aunque en Juárez el ambiente es más sereno… al menos en apariencia. Pero las señales