
Uruguay aprobó este miércoles la legalización de la eutanasia tras una extensa sesión en la Cámara de Senadores, donde fue sancionada la Ley de Muerte Digna. Con esta decisión, el país se convierte en el tercero del continente americano en permitir el acceso legal a este procedimiento.
La norma, que recibió respaldo mayoritario de los senadores del oficialista Frente Amplio y de algunos legisladores del Partido Colorado y el Partido Nacional, establece el derecho de las personas adultas psíquicamente aptas a solicitar la eutanasia cuando atraviesen el final de enfermedades incurables, irreversibles o que causen sufrimientos físicos o psíquicos insoportables.
El texto legal especifica que podrán acceder al procedimiento tanto ciudadanos uruguayos —naturales o legales— como extranjeros con residencia habitual comprobada en el país.
“Este proyecto ha sido construido con responsabilidad. Se establecieron garantías claras para proteger a los pacientes, se confía en los profesionales de la salud y se respeta la voluntad individual”, afirmó.
Subrayó, además, que la ley no impone obligaciones ni modifica los tratamientos ya existentes, sino que ofrece una opción voluntaria para quienes enfrenten situaciones extremas.
Tras su promulgación, el Poder Ejecutivo tendrá un plazo máximo de 180 días para reglamentar la ley. A partir de esa reglamentación, se contará con un plazo adicional de hasta 90 días para conformar la Comisión Honoraria de Revisión, que se encargará de supervisar la correcta aplicación de la normativa.

