
H. Cd. de Chihuahua.- Si usted es de los que pierde la paciencia en el embotellamiento del poniente, hay luz al final del túnel. El Gobierno Municipal, a través de Obras Públicas, no suelta el acelerador en la construcción de la Gaza de Incorporación que conectará la Teófilo Borunda con el Periférico de la Juventud. Las cuadrillas andan con todo: mientras unos excavan para las columnas, otros ya instalaron 360 metros de una nueva línea de agua de 36 pulgadas para que, además de tráfico fluido, no nos falte el vital líquido.
En los talleres, el ruido del metal no cesa; ya se recibieron 1,400 toneladas de acero que darán forma al arco estructural de esta obra que promete ser el remedio para los dolores de cabeza de miles de conductores. Eso sí, la autoridad pide no comer ansias y circular con precaución por las zonas de trabajo, recordando que, aunque las desviaciones y el polvo son la molestia de hoy, la gaza será el alivio permanente para una ciudad que ya no cabe en sus propias avenidas.
(En Blanco y Negro)

