
Las principales presas de Chihuahua registran una disminución constante en sus niveles de almacenamiento debido a las altas temperaturas y al intenso uso de agua para el riego agrícola. La combinación de la evaporación provocada por el calor extremo y la extracción para abastecer los cultivos ha reducido de forma importante las reservas hídricas, generando preocupación entre productores y autoridades.
De acuerdo con los reportes más recientes, varios embalses del estado presentan una tendencia a la baja, lo que incrementa la incertidumbre sobre la disponibilidad de agua para los próximos meses. Aunque las lluvias han comenzado a presentarse en algunas regiones, hasta el momento no han sido suficientes para compensar las pérdidas ocasionadas por el consumo y las condiciones climáticas, por lo que el monitoreo de las presas continúa de manera permanente.
Especialistas señalan que la recuperación de los niveles dependerá de que las precipitaciones sean constantes durante la temporada. Mientras tanto, las autoridades mantienen vigilancia sobre el comportamiento de los embalses y llaman a hacer un uso responsable del agua, ya que las reservas son fundamentales tanto para las actividades agrícolas como para el abastecimiento de diversas comunidades del estado.

