
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, reiteró que Groenlandia “no está a la venta” y rechazó las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien volvió a expresar su interés en que el territorio autónomo danés quede bajo control estadounidense. La mandataria subrayó que los habitantes de Groenlandia han dejado claro que no desean formar parte de Estados Unidos y confió en que todos los aliados de la OTAN respeten la soberanía del Reino de Dinamarca.
Frederiksen destacó que, pese a las diferencias, Dinamarca mantiene una estrecha cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad en el Ártico y confirmó la existencia de un grupo de trabajo integrado por representantes de ambos países y de Groenlandia. Este equipo busca atender las preocupaciones de Washington sobre la región y analizar posibles medidas para fortalecer la colaboración sin afectar la autonomía del territorio.
En medio de la controversia, Dinamarca anunció la compra de dos aviones de patrulla marítima P-8 Poseidon para reforzar la vigilancia en el Ártico y el Atlántico Norte. Mientras tanto, Trump insistió en que Groenlandia tiene un valor estratégico para Estados Unidos y criticó a Dinamarca por el apoyo que, según él, brinda a la isla. Las conversaciones entre las tres partes continuarán durante los próximos meses con el objetivo de reducir las tensiones y fortalecer la cooperación en materia de seguridad.

