
H. Cd. Chihuahua.- El debate sobre el control financiero en México ha alcanzado un punto crítico tras la reciente aprobación de una nueva legislación en el Senado de la República. Ante esta medida, Francisco Sánchez, diputado de Movimiento Ciudadano, lanzó un contundente llamado a la ciudadanía para recurrir al uso exclusivo de dinero en efectivo como una forma de protesta y resistencia civil. El legislador acusó al partido Morena de promover un esquema que busca vigilar, rastrear y fiscalizar de manera intrusiva las transacciones de los ciudadanos, atentando contra la libertad económica y la propiedad privada de las personas.
Por su parte, el discurso del diputado califica la norma como un intento velado por erradicar el uso del papel moneda para imponer un sistema digital totalmente supervisado. En su mensaje, sostiene que el dinero es fruto del esfuerzo del trabajo ciudadano y que la intervención estatal solo entorpece la generación de riqueza. Bajo el lema de convertir “cada compra en un acto de resistencia”, insta a la población a utilizar efectivo para frenar lo que denomina una “ley espía” orientada al control fiscal.
Sin embargo, el alcance real del texto normativo presenta matices importantes que contrastan con las advertencias más alarmistas. Si bien la legislación no contempla una prohibición general o inmediata del dinero en efectivo, sí otorga facultades a la Secretaría de Hacienda para determinar sectores específicos donde los pagos electrónicos puedan volverse obligatorios bajo ciertas condiciones. Esta facultad regulatoria es precisamente el núcleo de la controversia, pues mientras sus defensores la ven como un paso hacia la modernización y fiscalización, sus opositores la perciben como la antesala de una restricción paulatina a las libertades financieras.(En Blanco y Negro)
