
Una comerciante de la zona norte de chihuahua enfrenta una complicada situación debido a un adeudo acumulado con la Junta de Aguas, el cual asciende a casi 300 mil pesos, derivado de la falta de pago desde el año 2015. La mujer explicó que el negocio era administrado por su esposo, quien falleció, y tras diversos procesos legales y personales logró recuperarlo hace aproximadamente dos años, periodo en el que también enfrentó problemas de salud y una cirugía.
Actualmente, trabaja para sacar adelante a sus hijas y mantener en funcionamiento el establecimiento; sin embargo, el adeudo representa el principal obstáculo para estabilizar su situación. Señaló que para acceder a un convenio de pago le solicitan 50 mil pesos como anticipo y posteriormente abonos de 17 mil pesos, cantidades que considera inalcanzables en su situación actual.
Ante ello, busca que se le otorguen facilidades más accesibles para regularizar el servicio sin que el convenio implique montos tan elevados, ya que su intención es ponerse al corriente y continuar trabajando formalmente, pero con condiciones que realmente pueda cumplir.

