
H. Cd. de Chihuahua.- En un episodio que añade más leña al fuego de la política estatal, la senadora con licencia Andrea Chávez celebró por todo lo alto una resolución del Tribunal Estatal Electoral que le devuelve el aliento. Entre festejos y dardos envenenados, la juarense anunció que fueron revocadas las medidas cautelares que pretendían obligarla a retirar lonas de apoyo en domicilios particulares, una orden que calificó de “absurda” al implicar, según sus palabras, que debía saltarse bardas ajenas para arrancar la propaganda por la fuerza.
Chávez no desaprovechó el micrófono y acusó directamente a la administración estatal de intentar “descarrilarla a la mala” mediante el control de ciertos personajes en el Instituto Estatal Electoral. Con la mira puesta en el futuro, la morenista lanzó una pedrada colectiva al señalar que mientras a ella la persiguen por doce lonas, hay funcionarios municipales y estatales —incluyendo al alcalde de la capital y al secretario de Seguridad— que tienen el estado “plagado de espectaculares” pagados, presuntamente, con el erario. En este juego de vencidas judiciales, Andrea Chávez se anota un punto clave, advirtiendo que la guerra sucia apenas comienza, pero que esta pequeña victoria es solo el tráiler de la película que piensa protagonizar en las urnas.
(En Blanco y Negro)

