
H. Cd. de Chihuahua.- En un movimiento que huele más a miedo que a precaución, el General Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, decidió correr a los tribunales mexicanos para buscar un escudo legal. Tras las recientes sacudidas que han puesto a temblar a la cúpula política sinaloense, Mérida Sánchez interpuso un amparo contra cualquier acto de la justicia de Estados Unidos que pretenda ponerle las manos encima. Parece que el General no tiene muchas ganas de ir a probar el café de las cortes norteamericanas y prefiere que la ley mexicana lo mantenga lejos del alcance de las órdenes de captura o extradición que pudieran estar cocinándose en el norte.
El amparo surge justo cuando las investigaciones binacionales están sacando a la luz nexos que muchos preferirían mantener en la sombra del olvido. Para Mérida, el recurso legal es su última trinchera antes de que el vendaval jurídico que ya ha alcanzado a otros exfuncionarios termine por tocar su puerta. En este tablero de ajedrez donde las piezas se mueven entre Culiacán y Washington, el General apuesta por el papel sellado para ganar tiempo, mientras el fantasma de las acusaciones internacionales sigue recorriendo los pasillos del poder en Sinaloa, dejando claro que cuando el río suena, es porque la justicia de EU ya trae la red lista.
(En Blanco y Negro)

