
H. Cd. de Juárez. En un acto que mezcla la justicia social con el ladrillo y el cemento, la gobernadora Maru Campos le puso punto final a una espera de cuatro años al inaugurar las flamantes instalaciones de la Secundaria Federal Número 22. Con una inversión que superó los 27 millones de pesos, el Ichife levantó dos edificios de dos niveles que ahora son el refugio académico de más de 200 estudiantes que, hasta hace poco, soñaban con espacios dignos. La mandataria fue clara al señalar que, aunque el camino fue largo, la palabra empeñada a los padres de familia hoy es una realidad tangible que busca nivelar la balanza de oportunidades en esta frontera.
Durante el corte del listón, la titular del Ejecutivo exhortó a los jóvenes a no soltar sus sueños, usando la nueva infraestructura como el trampolín necesario para alcanzar cualquier meta. La entrega de llaves a la sociedad de alumnos no es solo un trámite, sino el símbolo de una administración que busca que el esfuerzo de los docentes y alumnos valga la pena. Entre recorridos por las nuevas aulas y el anuncio de que pronto se construirán dos salones más, quedó claro que en Juárez la educación no solo se trata de pizarrones, sino de cumplir promesas que se tardaron lo que se tuvieron que tardar, pero que finalmente llegaron para quedarse.
(En Blanco y Negro)

