
H. Cd. de Chihuahua. En una era donde cada paso de los hijos parece ser contenido para una historia de Instagram, las autoridades estatales han lanzado una advertencia que debería hacer pensar dos veces a los padres antes de dar un clic. El llamado es directo: evitar la sobreexposición de menores en redes sociales para proteger su identidad y seguridad. Lo que para muchos padres parece un tierno recuerdo compartido, para los depredadores digitales es una mina de oro de información personal que pone en riesgo la integridad de los más pequeños.
La recomendación no es un ataque a la libertad de compartir, sino una medida de supervivencia en un mundo digital cada vez más hostil. Se exhorta a las familias a ser conscientes de que, una vez que una foto sube a la red, se pierde el control total sobre quién la ve y cómo se utiliza. En Chihuahua, la seguridad empieza en casa y en el celular, por lo que la invitación es a disfrutar de los momentos en familia sin necesidad de convertirlos en una vitrina pública que vulnere el derecho a la privacidad de quienes aún no tienen voz para decidir sobre su huella digital.
(En Blanco y Negro)

